Te llevo en el corazón

Escrito por el julio 12, 2021

Por: Sor Laidys Peguero Rodríguez

Hace unos días recibí la llamada de alguien que yo no pensaba, me tenía presente de una manera tan especial. Lo curioso de la llamada fue que esta persona me dio detalles de la valoración que tenía de mí, que jamás se me hubiera ocurrido que con simples gestos, palabras y detalles le hiciera tanto bien. La persona me dijo: por esto… y por estas cosas… te llevo en el corazón. «María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón Lc 2, 19.

Me puse a pensar en todo lo que esta persona me dijo, cosas que honestamente no recordaba que hice a favor de ella.

Más allá de pensar en esto, me puse a meditar:

¿Cuánta gente guarda en su corazón malos recuerdos de mi actuar para con ellos? ¿A quienes habré dañado con alguna palabra o forma de ser?

En la vida, afectamos a quienes nos rodean, tanto de manera positiva como negativa.

He visto algunas películas en las que hay un anhelo fuerte de ser “buena persona” Pero, quién de nosotros se pregunta al final del día: ¿Hoy, he dejado algo bueno, constructivo y oportuno en quienes han entrado en contacto conmigo?

En la oración de la noche llamada “completas” Hay un momento especial que me gusta mucho: “Examen de conciencia” Sólo son unos minutos de silencio en los cuales uno, medita sobre su actuar en ese día y piensa cómo ha vivido el llamado de Jesús con las acciones realizadas a lo largo de la jornada.

Termina el examen pidiendo perdón por los pecados. Es mucho lo que dejamos en el corazón de otros a través de nuestras relaciones interpersonales diarias. También otros dejan en nuestro corazón sentimientos, emociones, en fin, experiencias que nos van “haciendo y construyendo” a lo largo de la vida.

Hoy los invitamos a preguntarnos:

¿Qué estamos dejando de Dios en el corazón y la vida de quienes nos rodean?

¿Qué sentimientos o emociones hay ahora mismo dentro de nosotros que la relación con otros nos ha dejado como herencia y que tal vez nos está afectando?

Querido lector la llamada telefónica de esta persona dejó en mí una impresión gratificante, pero ¿Cuál hubiera sido posición o reacción, en caso contrario? ¿tú qué harías? Esto queda para que lo consideremos y hagamos como María, guardar todas las cosas para meditarlas en nuestro corazón y quedarnos con lo bueno, lo que edifica y construye la fraternidad.

 

 

Etiquetado como:

Opiniones
  1. Elaine Castillo   /   julio 14, 2021, (11:10 am)

    Excelente reflexión, nos hace meditar sobre nuestro accionar en el camino de la vida y el sobre los sentimientos que dejamos en el corazón de los demás. Gracias por tan hermoso mensaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


Continuar leyendo

Post Siguiente

No necesitamos


Miniatura
Post Anterior

Amor


Miniatura

Radio
Sanchina

Donde la vida se hace

Canción actual

Título

Artista

Background